martes, 31 de agosto de 2010

paz

Yo devuelvo la paz a tu sonrisa
yo haré un puente de luz hasta tu cara
una luna de mar iluminada
un barco lleno de levísimas brisas.
Una mueca de dolor en tus entrañas
una muestra de pena en tus desvelos
y la sombra de un sueño que no engaña.
El canto de un futuro que no llega
la canción de un incierto venidero
y el susurro del viento en un alero.
Una tela de araña sorprendida
una pizca de sal entre tus dedos
y la luz que reflejan tus pupilas.
El canto de una flor a medio abrir
la luz de aquel farol del puerto viejo
y la mirada limpia de tu espejo.
Todo aquello que anhelaste un día
todo aquello que muestras con deseo
todo aquello dará paz a tu vida.

lunes, 23 de agosto de 2010

fes

Hoy he vuelto a soñar con tus callejas
con los cruces de sendas extraviados
y con viejos sentados a tu puerta.
He sentido el latir de tus miradas
la fuerza de un sentir alborotado
y la paz del orar en la alborada.
He caminado absorto en tu medina
ansioso por perderme entre perdidos
descalzo de tus miedos y mis ruinas.
He crecido en entrañas acuciadas
por deseos de vida detenidos
y calmas de tus viejas desdentadas.
He paseado errante por las fuentes
adonde un niño hermoso bate palmas
que aceleran el alma de tus gentes.
Un burro en una esquina adormecido
un niño con un fardo de pellejos
y la voz del almúedano encendido.
Hoy he vuelto a soñar con esas sendas
adonde el tiempo pasa más despacio
y he vuelto a ver tus caras y tus huellas
y he sentido el olor de tu mercado
y he vuelto a rodearme de tus flores
y he sentido la paz de tus murallas
y he encontrado en recuerdos tus colores.
Y hoy, despierto en una blanda cama,
sueño que vago errante por caminos
que me empujan por siempre en tus entrañas.

Jma el Fna

Una serpiente al borde de tu cara
un mono que sonríe descarado
y la henna en tu mano tatuada.
Un puesto de jabones y de cremas
el sabor de los zumos de naranja
y un baile que el silencio desenfrena.
El calor que te sube a la cintura
el calor que te baja por la espalda
el calor que te envuelve con su furia.
Un pedigüeño que te vende un pañuelo
una anciana que pide avergonzada
y un pillastre que pide sin recelo.
Los caballos ardiendo de fatiga
una voz que te cuenta viejas trovas
y una plaza repleta de sonrisas.
Gentíos que la noche ha convocado
asombros de los rostros sorprendidos
y el fuego de los ojos extasiados.
Y misterios que la noche se traga
relatos de los viejos cuentacuentos
narraciones de un tiempo que no acaba.

ciegos

Una a una las horas van pasando
en el tiempo que no tiene fronteras,
una fila de hombres aguantando
el calor del verano y su ceguera.
Cogidos de la mano cual criaturas
que la vida ha dejado en el olvido
manojo de perdidos sin ayuda
sólo la voluntad del bien nacido.
Invidentes de un mundo de colores
sonámbulos de un sueño equivocado
ciegos en un sendero abarrotado.
Y entre tanto barullo de sabores
una mano tendida hacia el costado
y una oración de ciegos, tristes, pobres.

domingo, 22 de agosto de 2010

moroco

Rojo en el suelo, gris en el cielo
ruido en las calles, silencio negro
entre las ruinas y entre los cercos
hombres tumbados sobre sus sueños.
Estrechas calles entre los puestos
de los que venden todo a buen precio
calma vencida, rostros de acero
que buscan almas entre extranjeros.
Todo se vende, todo está en cueros
vidas cruzadas de perros viejos
sombras de soles rojos de fuego
fuego en las calles, fuego en el cielo
rojo de vida, rojo de miedos
almas cansadas, sueños despiertos.

viernes, 6 de agosto de 2010

autopista

Encuentro en tu mirada la respuesta
a preguntas que nunca he planteado
sorpresas de un presente encadenado
razones de un futuro sin certezas.
Caminos encontrados al azar
veredas que salieran al encuentro
de los pasos que andamos en silencio
hacia el tiempo que nunca ha de tornar.
Salidas de autopistas virtuales
entradas entre trochas escondidas
senderos de curvas adheridas
apeaderos de cuentos ideales
que nos llevan a rutas de la vida
donde nunca creímos vernos tales.

7 días

Calles cerradas,
montes abiertos
casas de campo,
casas de cielo
gotas de lluvia,
lluvia de pasto
nubes de dulce,
campos mojados.
Verde en el suelo,
gris en el aire
ríos de risa,
aguas salvajes
sombra de ramas,
umbría de tardes
luces perdidas,
luces del valle.
Y entre las brumas
y entre los ríos
y entre los montes
y entre los pinos
vuestra presencia
vuestro destino
círculo abierto
de paz y regocijo.