Tu mano que me dice adiós al vuelo,
la sombra de tu pelo en la ventana,
una calle desierta en la mañana
y el viento mientras juega con tu pelo.
Caricias de una vida con sentido
desayunos de miel con ilusiones
la paz del no hacer nada en un domingo
y el tiempo que se escapa en los rincones.
Un paseo sin prisas abrazados,
un banco en una esquina de testigo
la fuerza del amor acompasado
y el destilar de un beso suspendido.
Contigo me quedara este domingo
y despertar cada lunes a tu lado.