Bloques de piedra,
cárcel de plata,
quién estuviera
preso en tus tapias.
Entre los fuertes
y la alameda,
saltando baches
de acera estrecha.
Un pastelillo
por veinte duros,
tardes de viento,
café con churros.
Un gato pesca
peces de oro,
madres cantando;
café con bollos.
Ríos de gente,
mares de luna,
aguas ardientes,
calles de espuma.
Un barco sube
por las calesas,
cazuela de urta,
papas con lengua;
y entre los fuegos
de un sol dorado,
barcas se mecen,
palmas por tangos.
Un cucurucho
de camarones
me va cantando
viejas canciones
que me despiden
de tu bahía
cuando pensaba
que tú eras mía.
No tienes dueño,
vana ilusión
sólo es un sueño,
blanca prisión.
Gracia serena,
taza encantada
de luz y arena.
martes, 30 de noviembre de 2010
gothica
Cuando los negros cuervos desplumados
claven sus curvos picos en tu vientre
conocerás la fuerza del pecado,
invasiones de fiebres en tu mente.
Angustias de terrores inundada
errabundos pesares inclementes
ahogadas penas enlutadas
carcomerán las entradas de tu frente.
Y en un rincón oscuro de tu alma
en la puerta que nunca abrirse puede
hallarás la tortura del que brama
por dejar entornado aquel saliente
aquella tenue luz de tu pasado
por donde escapa tu feliz presente.
claven sus curvos picos en tu vientre
conocerás la fuerza del pecado,
invasiones de fiebres en tu mente.
Angustias de terrores inundada
errabundos pesares inclementes
ahogadas penas enlutadas
carcomerán las entradas de tu frente.
Y en un rincón oscuro de tu alma
en la puerta que nunca abrirse puede
hallarás la tortura del que brama
por dejar entornado aquel saliente
aquella tenue luz de tu pasado
por donde escapa tu feliz presente.
lunes, 29 de noviembre de 2010
pilgrim
Navego barcos, monto tartanas;
errante nauta de días de plata.
Viajero libre de libres barcas,
piernas ligeras, mentes descalzas.
Limo fronteras, cierro persianas
entre las gentes que al lado pasan;
corto caminos, veredas llanas
o cuestas duras de las montañas.
Ando buscando una luna clara,
agua de pozos, leche de cabras,
manzanas verdes, rojas granadas;
melones dulces, cebollas blancas,
sencillo ato de quien descansa
tras los dinteles de puertas bajas.
humildes gentes me dan compaña,
pan con adobo, morcilla blanca
patatas pobres, verdura y agua
errante sombra de sombra errada,
aventurero de sangre gitana
un peregrino de espalda mojada.
errante nauta de días de plata.
Viajero libre de libres barcas,
piernas ligeras, mentes descalzas.
Limo fronteras, cierro persianas
entre las gentes que al lado pasan;
corto caminos, veredas llanas
o cuestas duras de las montañas.
Ando buscando una luna clara,
agua de pozos, leche de cabras,
manzanas verdes, rojas granadas;
melones dulces, cebollas blancas,
sencillo ato de quien descansa
tras los dinteles de puertas bajas.
humildes gentes me dan compaña,
pan con adobo, morcilla blanca
patatas pobres, verdura y agua
errante sombra de sombra errada,
aventurero de sangre gitana
un peregrino de espalda mojada.
sábado, 27 de noviembre de 2010
hogar
Una música suena en mi cabeza
una mota de polvo en la ventana
una luz que me anuncia la mañana
una súbita fuerza despereza
la serena quietud de la alborada.
El disparo de luz del sol que nace
por detrás de las montañas lejanas
despertando las calmas y las paces.
Una gota de lluvia en los cristales
el ronroneo tibio de la aurora,
el canto de la brisa enamorada
y a lo lejos, un ave cantora
que elimina de mi alma los pesares
en esta mañana azul de lluvia helada.
una mota de polvo en la ventana
una luz que me anuncia la mañana
una súbita fuerza despereza
la serena quietud de la alborada.
El disparo de luz del sol que nace
por detrás de las montañas lejanas
despertando las calmas y las paces.
Una gota de lluvia en los cristales
el ronroneo tibio de la aurora,
el canto de la brisa enamorada
y a lo lejos, un ave cantora
que elimina de mi alma los pesares
en esta mañana azul de lluvia helada.
jueves, 25 de noviembre de 2010
atropos
Sudor helado,
sabor amargo;
vientres hinchados
piel y letargo.
Angustia fría,
luz del olvido;
canción dormida,
paz y retiro.
Noche serena,
eterna luna;
morada etérea
tierra y columna.
Narciso huero,
escarcha plena;
suelo de miedos,
nocturna vela.
Negrura blanca,
aurora oscura;
rutas tronchadas,
niebla y espuma
de hieles negras,
de negras penas
muerte enguantada
muerte serena.
sabor amargo;
vientres hinchados
piel y letargo.
Angustia fría,
luz del olvido;
canción dormida,
paz y retiro.
Noche serena,
eterna luna;
morada etérea
tierra y columna.
Narciso huero,
escarcha plena;
suelo de miedos,
nocturna vela.
Negrura blanca,
aurora oscura;
rutas tronchadas,
niebla y espuma
de hieles negras,
de negras penas
muerte enguantada
muerte serena.
domingo, 21 de noviembre de 2010
castelo de bragança
Al abrigo de tus peñas
siento la fuerza que emanas
una violencia que acuna
estas noches sin morada.
Alcanzo a ver tus almenas
desde mi cama deshecha
balcones de sol y nubes
acariciando tu cuesta.
Y por tan sólo dos días
siento el alma confortada
de encontrar la luz que guía
en los campos de castañas
el devenir de los días
por las tierras de Bragança.
siento la fuerza que emanas
una violencia que acuna
estas noches sin morada.
Alcanzo a ver tus almenas
desde mi cama deshecha
balcones de sol y nubes
acariciando tu cuesta.
Y por tan sólo dos días
siento el alma confortada
de encontrar la luz que guía
en los campos de castañas
el devenir de los días
por las tierras de Bragança.
viernes, 19 de noviembre de 2010
Tras-os-montes
Niebla en el monte sol en mis ojos
agua de frente paz en mis fondos.
Ancianas calles de gente vieja
navego puertas, cierro fronteras
y abro caminos de luz y vida
haciendo sombra, quemando ruinas.
Goce del gusto sabor de cielo
sentir nocturno, augusto viento
que lleva grises nubes cargadas
de lluvias limpias, de nieblas bajas
que me despiden de mis desvelos
nieblas sencillas, agua de consuelo.
agua de frente paz en mis fondos.
Ancianas calles de gente vieja
navego puertas, cierro fronteras
y abro caminos de luz y vida
haciendo sombra, quemando ruinas.
Goce del gusto sabor de cielo
sentir nocturno, augusto viento
que lleva grises nubes cargadas
de lluvias limpias, de nieblas bajas
que me despiden de mis desvelos
nieblas sencillas, agua de consuelo.
cuentacuentos
Soy caminante sin rumbo fijo
agua de lluvia, pan del camino;
sorbo de vida, trago de vino
alma de niebla, mente de espino.
Navego sombras, vago cortijos
espero noches auroras pinto
y entre las caras de los que miro
ahuyento el miedo contando hechizos
de tiempos viejos, de tiempos idos
de nigromantes, de desatinos
de sueños rotos, de amor cautivo
de alguna moza que no convino
de algún galán, de algún mohíno
que un buen don juan, creerse quiso.
Y entre las gentes yo me cobijo
como un errante cometa tímido
que busca a tientas un pergamino
que narre historias de mi destino;
y cuando todos, veo que se han ido,
bajo el telón, me vuelvo al nicho
a contar estrellas con desatino
a inventar cuentos de amor y olvido.
agua de lluvia, pan del camino;
sorbo de vida, trago de vino
alma de niebla, mente de espino.
Navego sombras, vago cortijos
espero noches auroras pinto
y entre las caras de los que miro
ahuyento el miedo contando hechizos
de tiempos viejos, de tiempos idos
de nigromantes, de desatinos
de sueños rotos, de amor cautivo
de alguna moza que no convino
de algún galán, de algún mohíno
que un buen don juan, creerse quiso.
Y entre las gentes yo me cobijo
como un errante cometa tímido
que busca a tientas un pergamino
que narre historias de mi destino;
y cuando todos, veo que se han ido,
bajo el telón, me vuelvo al nicho
a contar estrellas con desatino
a inventar cuentos de amor y olvido.
miércoles, 17 de noviembre de 2010
voyager
Sólo me detiene el viento
cuando sopla de levante
sólo me siento culpable
de lo que está por delante.
Busco en la gente sencilla
la sensatez de una tarde
en que los veo bebiendo
suavemente, sin desaires,
mientras al frescor de un olmo
dejan caer sus pesares
entre los sueños perdidos
y los que están por llegarse.
Navego olas henchidas
de los vientos estivales
y me sumerjo en las escarcha
hasta que siento calambres.
Me como el mundo de un bocado
y al instante tengo hambre
de vivir nuevos caminos
de errar por ocultos valles
mientras mis piernas me apoyen
y no me detenga el aire.
cuando sopla de levante
sólo me siento culpable
de lo que está por delante.
Busco en la gente sencilla
la sensatez de una tarde
en que los veo bebiendo
suavemente, sin desaires,
mientras al frescor de un olmo
dejan caer sus pesares
entre los sueños perdidos
y los que están por llegarse.
Navego olas henchidas
de los vientos estivales
y me sumerjo en las escarcha
hasta que siento calambres.
Me como el mundo de un bocado
y al instante tengo hambre
de vivir nuevos caminos
de errar por ocultos valles
mientras mis piernas me apoyen
y no me detenga el aire.
fear
El miedo ahoga tus pasos
el miedo cruza tu pelo
te desplaza en tus salidas
te recoge los ensueños
y te devuelve a las ruina
de no moverte por miedo.
El miedo frena tus vuelos
te paraliza el disparo,
te retrotrae a un silencio
de rutinas y de angustias,
de lamentos y de ruegos,
de no saber dónde ir,
de naufragar por tus miedos.
Te devuelve al ser huidizo
al renacuajo de cuento
que no se atreve a nadar
sin tener cerca el consuelo
de una orilla que te vigile
que te devuelva el resuello
de caminar el camino
que va marcando tu miedo.
martes, 16 de noviembre de 2010
cernuda
Cosas que nunca te dije
se las llevó el mar de olvidos
a un tiempo que ya no existe.
Cosas que nunca dijeron
los amantes olvidados
se las llevó el viento eterno.
Palabras que ocultan miedos
miedos que guardan secretos
secretos que son tormentos.
Ahogadas penas de amor
sentimientos encontrados
alivios de un cruel dolor.
Palabras que son palabras
que no se trocan en besos
sino en materia olvidada.
Cantinelas del deseo
ausencias de un vivo sentir
elegías de lo extremo.
Notas erradas de un tiple
borrones de lápiz huero
agonías de lo simple.
Cartas vueltas del revés
alucinaciones vanas
de un vano desinterés.
Consecuencias desmedidas
del sufrir a contratiempo
unas sufridas heridas
que ahogan los velos funestos
entre las líneas torcidas.
se las llevó el mar de olvidos
a un tiempo que ya no existe.
Cosas que nunca dijeron
los amantes olvidados
se las llevó el viento eterno.
Palabras que ocultan miedos
miedos que guardan secretos
secretos que son tormentos.
Ahogadas penas de amor
sentimientos encontrados
alivios de un cruel dolor.
Palabras que son palabras
que no se trocan en besos
sino en materia olvidada.
Cantinelas del deseo
ausencias de un vivo sentir
elegías de lo extremo.
Notas erradas de un tiple
borrones de lápiz huero
agonías de lo simple.
Cartas vueltas del revés
alucinaciones vanas
de un vano desinterés.
Consecuencias desmedidas
del sufrir a contratiempo
unas sufridas heridas
que ahogan los velos funestos
entre las líneas torcidas.
domingo, 14 de noviembre de 2010
la princesa de hielo
Hace tiempo la vi,
helada de sueños
vivía en un reino
ubierto de hielo.
Nacida del viento
y la escarcha helada
nieta de los chuzos
y la madrugada.
Me acerqué por ver
su belleza fría
contemplar su rostro
de claro de luna
dejarme hechizar
por la melodía
que marcan sus ojos
de frío y penumbra.
Estrechar en mí quise
u cuerpo aterido
mas al contemplar
el fuego en mi rostro
la princesa helada
huyó por pasillos
a esconder sus fríos
de mi suave agosto.
Y aún la ando buscando
en meses de invierno
hollando veredas
recorriendo trochas
por ver si algún día
despierta del sueño
de ser mi princesa
de hielo y de sombra.
helada de sueños
vivía en un reino
ubierto de hielo.
Nacida del viento
y la escarcha helada
nieta de los chuzos
y la madrugada.
Me acerqué por ver
su belleza fría
contemplar su rostro
de claro de luna
dejarme hechizar
por la melodía
que marcan sus ojos
de frío y penumbra.
Estrechar en mí quise
u cuerpo aterido
mas al contemplar
el fuego en mi rostro
la princesa helada
huyó por pasillos
a esconder sus fríos
de mi suave agosto.
Y aún la ando buscando
en meses de invierno
hollando veredas
recorriendo trochas
por ver si algún día
despierta del sueño
de ser mi princesa
de hielo y de sombra.
sábado, 13 de noviembre de 2010
Edgar Allan Poe
En días oscuros
como mentes turbias
salgo de mi lecho
penetro en tu tumba
para buscar sangres
que inyecten mis ojos
de nuevas miradas
de dulces retoños
de luces de mayo
de búsqueda errante
de doncellas dulces
de cuerpos vibrantes
donde detenerme
donde hacerme yo
anclarme en sus ansias
vivir su ilusión
de ser nuevamente
luna pasajera
de mil pensamientos
de sonrisas ciertas.
En días tan grises
como el día de hoy
navego en la niebla
busco en el camino
la sombra hechicera
de un cuerpo dormido
de una vena tibia
donde hincar mi diente
en estos días grises
días de noviembre.
como mentes turbias
salgo de mi lecho
penetro en tu tumba
para buscar sangres
que inyecten mis ojos
de nuevas miradas
de dulces retoños
de luces de mayo
de búsqueda errante
de doncellas dulces
de cuerpos vibrantes
donde detenerme
donde hacerme yo
anclarme en sus ansias
vivir su ilusión
de ser nuevamente
luna pasajera
de mil pensamientos
de sonrisas ciertas.
En días tan grises
como el día de hoy
navego en la niebla
busco en el camino
la sombra hechicera
de un cuerpo dormido
de una vena tibia
donde hincar mi diente
en estos días grises
días de noviembre.
jueves, 11 de noviembre de 2010
sonsonete
En la orilla de tu frente
frente a la fuente dormida
hay una sombra caliente
que te frena las salidas.
Entre los trémulos dientes
siente la paz escondida
del morder contracorriente
los sabores de la huida.
Busca los nuevos salientes
del camino de tu vida
por veredas y torrentes
que den sentido a tu risa.
No te empeñes en hirientes
batallas de ruina suicida
persigue la paz inocente
que proteja tu caída.
frente a la fuente dormida
hay una sombra caliente
que te frena las salidas.
Entre los trémulos dientes
siente la paz escondida
del morder contracorriente
los sabores de la huida.
Busca los nuevos salientes
del camino de tu vida
por veredas y torrentes
que den sentido a tu risa.
No te empeñes en hirientes
batallas de ruina suicida
persigue la paz inocente
que proteja tu caída.
lunes, 8 de noviembre de 2010
ceguera
Luces de un tiempo vencido
de la silenciosa orilla
del camino recorrido.
Luces que el tiempo ha borrado
opacas cruces que el viento
por el suelo ha derramado.
Luces de fuerza menor
pequeñas linternas grises
ahogadas por su dolor.
Luces que lucir quisieran
pero oscuras permanecen
bajo una sombra perpetua.
Tinieblas sin resplandor
estremecidas hogueras
sin llamas que den calor.
Cera de vela apagada,
fanal herido de muerte
por la oscuridad cerrada.
¿Quién marcará la salida
en este tunel perdido,
entre estas brumas cautivas?
de la silenciosa orilla
del camino recorrido.
Luces que el tiempo ha borrado
opacas cruces que el viento
por el suelo ha derramado.
Luces de fuerza menor
pequeñas linternas grises
ahogadas por su dolor.
Luces que lucir quisieran
pero oscuras permanecen
bajo una sombra perpetua.
Tinieblas sin resplandor
estremecidas hogueras
sin llamas que den calor.
Cera de vela apagada,
fanal herido de muerte
por la oscuridad cerrada.
¿Quién marcará la salida
en este tunel perdido,
entre estas brumas cautivas?
la dehesa
Huelgas de tierra mojada
apriscos de blancas piedras
y trochas por pies holladas.
Un abrevadero quieto
una espuerta de candeal
y el arado en el barbecho.
Las gallinas en la sombra
un perro estirando el cuello
y una yegua retozona.
El canto de las palomas
una cuadrilla de puercos
y una colmena zumbona.
El olor de los pajares
los huevos en una cesta
y correr por los trigales.
Volver mis ojos dormidos
a tus lomas otoñales
al abrigo de los míos
cuando una luz vespertina
anunciaba la partida
de una tierra prometida
de paz y melancolía.
apriscos de blancas piedras
y trochas por pies holladas.
Un abrevadero quieto
una espuerta de candeal
y el arado en el barbecho.
Las gallinas en la sombra
un perro estirando el cuello
y una yegua retozona.
El canto de las palomas
una cuadrilla de puercos
y una colmena zumbona.
El olor de los pajares
los huevos en una cesta
y correr por los trigales.
Volver mis ojos dormidos
a tus lomas otoñales
al abrigo de los míos
cuando una luz vespertina
anunciaba la partida
de una tierra prometida
de paz y melancolía.
lunes, 1 de noviembre de 2010
camposanto
El final de un camino
comenzado a vivir
o el destino perdido
de un dejar de sentir.
La sombra del silencio
el dolor de una pena
el sentimiento tibio
del acabar la espera.
Una flor y una vela
una lágrima viva
el desgarro que frena
las futuras sonrisas.
Cadáveres de un sueño
losas del pensamiento
angustia del olvido
guarida de lo eterno.
Albergues luctuosos
de las almas dormidas
cipreses y reposo
de los que nunca olvidan.
comenzado a vivir
o el destino perdido
de un dejar de sentir.
La sombra del silencio
el dolor de una pena
el sentimiento tibio
del acabar la espera.
Una flor y una vela
una lágrima viva
el desgarro que frena
las futuras sonrisas.
Cadáveres de un sueño
losas del pensamiento
angustia del olvido
guarida de lo eterno.
Albergues luctuosos
de las almas dormidas
cipreses y reposo
de los que nunca olvidan.
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