Sólo me detiene el viento
cuando sopla de levante
sólo me siento culpable
de lo que está por delante.
Busco en la gente sencilla
la sensatez de una tarde
en que los veo bebiendo
suavemente, sin desaires,
mientras al frescor de un olmo
dejan caer sus pesares
entre los sueños perdidos
y los que están por llegarse.
Navego olas henchidas
de los vientos estivales
y me sumerjo en las escarcha
hasta que siento calambres.
Me como el mundo de un bocado
y al instante tengo hambre
de vivir nuevos caminos
de errar por ocultos valles
mientras mis piernas me apoyen
y no me detenga el aire.
No hay comentarios:
Publicar un comentario