Buenos días, Ana,
hoy día es tu santa,
la de los abuelos
y la de una tía
que en Murcia rezaba.
Hoy es Santa Ana
y se cumplen hoy,
tus once semanas
un uno y uno
un siete y un siete
la cábala exacta
que marca tu suerte.
Y como te dije
en medio de mayo,
la vida te espera,
te sigue esperando.
Un perro tristón
y una bruja buena
y la lluvia gorda
y la fina hierba
y un camino al monte
y una nube seca
y un planeta rojo
que a tu hermana despierta.
Buenos días, Ana,
buenos días, hija,
te escribo estas letras
desde mi guarida
donde tantas noches
anduve pensando
desde que naciste
en el mes de mayo;
donde tantas noches
mi cabeza ardía
pensando que nunca
llegaría este día.
Pero todo llega
cuando con afán
aprietas los dientes
sin desesperar.
Y tras un camino
surcado de curvas
hoy al mediodía
se abrirá la urna,
se abrirá la puerta
que se ha de cerrar
dejando recuerdos
que te marcarán
tus pasos, los míos
y los de tu madre
que con su cariño
te tejió una prenda
de puro cariño
que te dio la vida
que te dio calor
y no pensaba
aquella mañana
que vendrías al mundo
el día de Santa Ana!!!!
miércoles, 25 de julio de 2012
sábado, 21 de julio de 2012
La genética y mi padre (el padre de la genética)
Los genes se vienen,
los genes se van,
caminan de frente
y dan marcha atrás,
se saltan un calvo
que escribe canciones
y sacan del fondo
de las alcancías
una abuela rubia
llamada María.
Se escapan dos siglos
y vuelven a verte,
navegan a oscuras
y cuando aparecen
los ojos son negros,
los ojos marrones,
las pestañas cortas
o traen orejones
que tenía un abuelo
que no recordaba,
un loco que huyó
y una prima mansa.
Los genes rodean
cuanto conocemos,
un guiño, una mueca,
lo largo de un dedo
o las uñas chicas
o los dientes gordos
la cabeza de artista
o de un buen ceporro...!!!!!
Y como los genes
son tan caprichosos,
han traído al mundo
al abuelo Rojo
en una cabeza
como una medalla
del abuelo Daniel
pasando por Ana.
Y como del abuelo
hoy es su gran día
habré de decir
que bajo las cejas
ha sacado el azul
con el que contemplas
el azul del cielo
de tu Albaladejo,
las montañas viejas
y los días nuevos
y el azul brillante
de las emociones
y la luz ardiente
de tus creaciones
y el brillo constante
de tu azul mirada
y el fuego de fuegos
del iris de escarcha
o de amaneceres
del mes de noviembre
azules brillantes
de nieblas ausentes,
así que los genes
que andaban perdidos
hallaron un rostro,
la cara de un niño
adonde fijar
los rasgos dormidos
de un abuelo rojo
y de un azul encendido.
los genes se van,
caminan de frente
y dan marcha atrás,
se saltan un calvo
que escribe canciones
y sacan del fondo
de las alcancías
una abuela rubia
llamada María.
Se escapan dos siglos
y vuelven a verte,
navegan a oscuras
y cuando aparecen
los ojos son negros,
los ojos marrones,
las pestañas cortas
o traen orejones
que tenía un abuelo
que no recordaba,
un loco que huyó
y una prima mansa.
Los genes rodean
cuanto conocemos,
un guiño, una mueca,
lo largo de un dedo
o las uñas chicas
o los dientes gordos
la cabeza de artista
o de un buen ceporro...!!!!!
Y como los genes
son tan caprichosos,
han traído al mundo
al abuelo Rojo
en una cabeza
como una medalla
del abuelo Daniel
pasando por Ana.
Y como del abuelo
hoy es su gran día
habré de decir
que bajo las cejas
ha sacado el azul
con el que contemplas
el azul del cielo
de tu Albaladejo,
las montañas viejas
y los días nuevos
y el azul brillante
de las emociones
y la luz ardiente
de tus creaciones
y el brillo constante
de tu azul mirada
y el fuego de fuegos
del iris de escarcha
o de amaneceres
del mes de noviembre
azules brillantes
de nieblas ausentes,
así que los genes
que andaban perdidos
hallaron un rostro,
la cara de un niño
adonde fijar
los rasgos dormidos
de un abuelo rojo
y de un azul encendido.
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