El sueño que sueñas
la luz de una vela
la esquela certera
de una tarde fresca
el candil del limbo
la leña en la hoguera
el viento ululando
la paz en las eras.
Un pastor que canta,
el olor de tus prendas,
el calor de un nido
y la tibieza etérea
de una mano suave
de una mano eterna
que te da la vida
que te da serena
la paz y el consuelo
la serena fuerza
con que deshilachas
el tiempo en las cuentas
que van desfilando
al son de una abuela
que cuenta relatos
de lejanas tierras,
al calor de un fuego
al amor de la leña.
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