martes, 28 de diciembre de 2010

sonatina

Ardiendo de fuego, helada de miedo
vivías, princesa, plalacios de sueño.
Cadenas de oro quemaban tu piel,
anillos de odio, bocados de hiel.
En unos jardines presa de tus ansias
lujosos suspiros, ahogaban tus ganas
de salir gritando,de salir huyendo
de nacer plebeya,de anhelar los vientos
de los campesinos, de los vividores
que viven viviendo, sin soñar traiciones.
Tú vive encerrada en tu celda de oro
cautiva de un sueño, errática duda
si seguir fingiendo una vida tuya
de mullidos días
o sentir la sangre que en ti resucita.
Princesa de cuento, esclava dormida
ahogado misterio de la vida misma,
!Cuántas campesinas añorarte pueden
y cuántas plebeyas tu condena quieren!
Vivimos errantes la vida de otros
mientras dirigimos nuestros pasos locos
hacia el precipicio de seguir soñando
que somos distintos de lo que miramos.
Y una carcajada siniestra y cruel
anuncia el final de tu padecer.
Al fin de tus días,princesa robada,
serás lo que quieras, ya no serás nada.
Gastaste tu vida soñando ser otra
mientras los segundos engendraban horas.
Princesa dormida, princesa encantada
sueña que esta tu vida es tu vida soñada.

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