En un viejo cauce, seco de olvido,
las lluvias nuevas de un nuevo invierno
han anegado tanto su lecho,
que en nuevo río lo han convertido.
Gotas tranquilas, gotas suaves,
alegres gotas de risa y sueño;
atardeceres de gotas caen,
gotas serenas de tiempos nuevos.
Y el río que un tiempo seco se vió
tras los agostos abrasadores,
entre las peñas alza la voz,
como un torrente de primavera.
Jóvenes gotas, viejos licores
sonoro cauce de vida plena.
No hay comentarios:
Publicar un comentario