miércoles, 12 de enero de 2011

la vieja sirena

En un abismo de mis corduras
en una pausa de mis desvelos
hallé tu imagen entre la oscura
niebla de enero.
Miles de vidas, tu rostro muestra,
amaneceres de tierra extraña
ensombrecidas puestas de sol
que te acompañan.
Tu sangre lleva sueños de amores
atormentados. En las orillas
del viejo mar se sonrojaban
tus dos mejillas.
Anduve errante sin paz ni dueño
busqué en el fondo de la amargura
almacené sombras de sueños
y de cordura.
Y una mañana viniste a verme,
vieja sirena, luz encontada,
alma viajera, ata mi vida
a tu alborada.
Sangre fenicia, griega figura
ojos de mora, piel de aceituna
serena fuente de paz y vida,
sé mi fortuna.
Ata el destino que nos anuda
al pan de oro de tu cintura
no me desates de tus anhelos
súbeme al cielo
de la locura.

No hay comentarios:

Publicar un comentario